525 ANIERSARIO

 

525 ANIVERSARIO DEL HALLAZGO DE LA SAGRADA IMAGEN DE NTRA. SRA. DE LA PIEDAD

Los actos conmemorativos se prolongarOn durante todo el año 2015

En los primeros meses del año 1490 fue hallada la Sagrada Imagen de la Virgen y en este año de 2015 se cumplirán 525 años de aquel acontecimiento que, desde entonces, ha sido seña de identidad para los cristianos de Baza: el amor y la devoción a Ntra. Sra. de la Piedad.

La Hermandad quiso festejar este aniversario con una serie de celebraciones religiosas y actos culturales que comenzaron a primeros del mes de febrero; siendo el propósito tanto del Rector del Templo como de la Hermandad que el pueblo de Baza viva durante el 2015 un tiempo de gracia y de acción de gracias al Señor por la presencia de la Virgen de la Piedad durante 525 años en esta ciudad. Será un año y una ocasión más para expresarle a la Patrona de Baza el amor de su pueblo y de sus hijos.

La Junta de Gobierno de la Hermandad, junto al Rector y Consiliario de la misma, programó las celebraciones y actos que se realizaron a lo largo de todo el año 2015.

1490 – 2015    525 años de PIEDAD con nosotros

Tomada la ciudad de Baza por los Reyes Católicos, el 4 de diciembre de 1489 festividad de Santa Bárbara, procedieron al reparto de tierras entre los nobles que le acompañaban en la Reconquista, siendo uno de ellos Don Luís de Acuña y Herrera, Capitán y Maestresala de los monarcas y lugarteniente del gobernador de Baza, que recibió autorización real para edificar una Iglesia, eligiendo para tal fin un solar situado en el arrabal de la Churra, donde se encontraban las ruinas de una antigua ermita mozárabe destruida por los almohades en el siglo XII, colindante con la morería, barrio donde se alojó a la población morisca que eran los islámicos que se bautizaron.

Los trabajos comenzarían en los primeros meses de 1490 y, según la tradición, cuando los trabajadores procedían a hacer las excavaciones para los cimientos del nuevo templo, uno de ellos, llamado Juan Pedernal, natural de Guadix, notó que su pico tropezaba con un cuerpo duro embutido en el terreno; creyendo que se trataría de una gruesa piedra descargó con todas sus fuerzas un fuerte golpe de pico, quedando absorto al escuchar una lastimera y dulce voz que dijo: ¡Ten Piedad!

El obrero, lleno de estupor y emoción, comunicó lo oído a sus compañeros que, como no habían escuchado voz alguna, procuraron convencerle de que sería producto de su imaginación. Pero ante su insistencia removieron con cuidado los escombros tropezando, al fin, con una masa de yeso con sonido a hueco en la que aparecía el orificio causado por el golpe de la herramienta. No atreviéndose a descubrir lo que contenía el tosco yesón, comunicaron lo sucedido a Don Luís de Acuña que acudió acompañado de gran número de personas que ya habían escuchado el maravilloso relato y en presencia de todos se abrió el caparazón, dentro del cual encontraron una imagen de la Santísima Virgen.

Colocaron la sagrada Imagen en un altar improvisado con materiales de la obra, mandando el señor de Acuña a un criado a que trajese de la próxima Iglesia de San Juan cuatro cirios, orando todos con gran fervor y mudos de emoción ante aquella Virgen a la que desde aquel momento, por las palabras que el obrero dijo haber escuchado, se le dio el título de Nuestra Señora de la Piedad.

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