CASCAMORRASEl Cascamorras es la mejor expresión de la tradición y la devoción a la Virgen de la Piedad.

          Ya hemos narrado las circunstancias históricas en que se produce el hallazgo de la Imagen de Ntra. Sra. de la Piedad durante las obras de construcción de una ermita sobre los cimientos de una antigua capilla mozárabe situada en el arrabal de la Churra. El hecho de que Juan Pedernal, el obrero que con su pico hace el descubrimiento, sea de la vecina localidad de Guadix da origen a esta secular fiesta del Cascamorras o Cascaborras.

          Dice la tradición que al año siguiente de su descubrimiento vuelve a Baza, Juan Pedernal acompañado de numerosos amigos y parientes, para asistir a las fiestas religiosas que se van a celebrar en honor de la Virgen, según unos, o  con el propósito de llevarse la Imagen consigo, según otros. En cualquier caso los bastetanos no les consienten la permanencia en esta ciudad y los arrojan violentamente de ella.

               No cesan los accitanos en su propósito y durante varios años vuelven con la misma intención, siendo siempre recibidos con hostilidad por el pueblo. A la vista de los disturbios que cada año tenían lugar, que llegaron a implicar a las autoridades de las dos ciudades; y para tratar de poner fin a los mismos tienen que intervenir las Justicias de  Baza y de Guadix que, tras largas discusiones y deliberaciones, pueden encontrar una solución satisfactoria para ambas partes acordando:

                “Que la posesión de la Imagen, lo sea de la ciudad de Baza, y que las fiestas en su honor correspondan a la ciudad de Guadix, en la que será la encargada de las mismas la Hermandad Nuestra Señora la Virgen de la Piedad, quién festejará a la misma en Baza, en el día 8 de septiembre”.

                 Hay constancia que la Hermandad de la Virgen de la Piedad de Guadix ya existe en 1593 y de la importancia que va adquiriendo la misma, cuyos hermanos  costean las celebraciones en la festividad de la Virgen. El clérigo accitano don Felipe Pedernal, dirigente de la hermandad, afirma “que es descendiente de aquel deboto que mereció oyr que la Virgen, por su boca santísima, le pidió piedad”. 

                En los años siguientes, los accitanos haciendo uso de lo acordado, vienen en romería por el camino de herradura, único que existe, a celebrar las fiestas religiosas que por derecho les corresponden. El día 6 de septiembre sale la comitiva formada por el Alcalde Mayor, Regidores, Cabildo, Hermandad y criados, con su bandera y tamborilero. Como es costumbre en las personas acomodadas de esta época les acompaña un bufón, persona pequeña y generalmente poco agraciada cuya misión es distraer a sus señores a lo largo del camino con bromas y jerigonzas. 

                Para esperar a la vistosa comitiva, los habitantes de Baza, se desplazan hasta el collado de San Pedro Mártir, en donde es lógico pensar que aquel bufón se encrespara con las bromas de los jovenzuelos y las risas de la chiquillada que acude a recibirle. Es posible que de estas mofas se intente defender con una vejiga atada a un palo y que, en broma, exprese el deseo de llevarse la bella Imagen a Guadix,  ocasionando la indignación de los bastetanos. Según esta versión el bufón sería el precursor del cascamorras actual. 

Sin embargo otra versión nos dice que al llegar la  referida comitiva a la altura de San Pedro Mártir, desde donde ya se divisa la ciudad, uno de los cofrades que viene de Guadix se dispone a representar el personaje de Juan Pedernal, y que toma el nombre de Cascamorras, para lo cual se viste con un pintoresco traje multicolor y enarbola una pelota de trapo sujeta a un palo con larga cuerda con la que se dispone a librar la gran batalla contra todo un pueblo.

                   Desde el momento en que este hombre se convierte en Cascamorras está a merced de la ira simulada de la gran muchedumbre que sobre él se arroja y le embadurna el rostro con pintura. Así recorre las principales calles, acosado, sudoroso, defendiéndose como puede con su porra, hasta que la tumultuosa manifestación llega hasta la Plaza de la Merced y en las puertas del templo de la Virgen de la Piedad cesa la hostilidad y los miles de personas allí congregadas se arrodillan mientras sobre sus cabezas ondea, en señal de paz, la bandera de la Hermandad de Guadix. 

                   Como es natural, en tan largo periodo de tiempo, la fiesta ha tenido momentos de todos, con algunas interrupciones, aunque la tradición nuca llega a perderse. En unas páginas que la publicación bastetana “La Voz del Partido” dedica a las Ferias y Fiestas del año 1923 podemos leer:

                 “He aquí el primer número de las fiestas, número que no  podría nunca suprimirse porque sería quitar al pueblo uno de sus más rancios motivos de holgorio: el singular tipo. Del Cascaborras que acompañado de su tamboril viene de Guadix todos los años desde tiempo inmemorial a festejar a la Virgen de la Piedad. Los muchachos y los hombres se disputan la honra de agruparse bajo su bandera y estar cerca del semidiós, que bien necesita serlo para poder soportar el poco carnoso recibimiento que a su entrada se le hace. ¡Como que representa nada menos que al que en tiempos remotos quiso arrebatar a Baza su Virgen, milagrosamente encontrada”.

                    Durante el periodo de la Guerra Civil no se celebra por razones obvias. 

                   En el año 1940 por iniciativa del sacerdote bastetano Don Simón Reyes Troyano Campiña, Párroco de la Mayor que después será nombrado Canónigo Magistral de la Catedral de Guadix e hijo predilecto de Baza en 1948, se comienza a celebrar de nuevo la fiesta. Desde esta época el Ayuntamiento se implica en el mantenimiento de la fiesta como demuestra el bando que publica en 1943 para fomentar la participación popular:

                   “Bastetanos: Fieles a la simpática y tradicional fiesta de “Cascamorras” que nos legaron nuestros antepasados, hemos procurado hacerla renacer ajustándonos en lo posible al ritual que figura en la Historia de nuestra querida Ciudad, a cuyo efecto, se ha organizado una gran romería a Cuesta Blanca que saldrá de la Carrera de Palacio el miércoles 6 a las 10 de la mañana recorriendo el siguiente itinerario: Alamillos, Carril, Calle de los Dolores, Plaza de santo Domingo, Corredera y Carretera Nueva de Granada, regresando a las 5 de la tarde unidos a la comitiva de Guadix por la Carretera Vieja, según tradicional costumbre. Esta Comisión espera el concurso de todos los verdaderos Bastetanos, y en nombre de nuestro querido pueblo les agradecerá que asistan en carros o carretas engalanadas, o caballo con el típico traje andaluz o en las caballerías que cada uno pueda procurarse, enjaezadas a la antigua usanza de nuestra bendita tierra..- Nota: Los que asistan sin su correspondiente merienda pasarán un mal día”.  

                     En la década de los setenta la fiesta, sin llegar a pederse, comienza a decaer. Por ello es de justicia destacar aquí la magnífica labor llevada a cabo por dos personas que, en los momentos difíciles, han hecho todo lo posible para que la tradición no se perdiera: Juan López Lechuga, Presidente de la Hermandad de Guadix, y  Miguel Fernández González, funcionario del Ayuntamiento de Baza.

                     Será en la década de los noventa cuando la Fiesta del Cascamorras comienza de nuevo a resurgir con el apoyo de todos, especialmente de los Ayuntamientos de Baza y Guadix. Influye sobremanera la cuidada selección del personaje que, por la Hermandad de Guadix, se comienza a hacer para buscar el más adecuado para ello de entre la lista de aspirantes que lo han solicitado. Es a partir de esta época cuando se comienza a corear durante la carrera: ¡esto si que es un cascamorras”

                     En los más de cinco siglos que tiene esta tradición ha ido evolucionando, hasta llegar hasta nosotros, aunque la esencia siempre es la misma. 

                    Los actos comienzan en Guadix donde la Hermandad de aquella ciudad hace la presentación del Cascamorras, o Pedro Lagarto como también allí lo denominan, en una fecha cercana al día 15 de agosto. El día 28 de ese mismo mes sale el Cascamorras desde la Iglesia de San Miguel y recorre los distintos barrios de la ciudad accitana pidiendo donativos para sufragar los gastos de la fiesta. El día 5 de septiembre, hacia la media noche, se hace la despedida del Cascamorras y de la Comitiva, designada por la Junta de Gobierno de la Hermandad de Guadix, que se desplaza hasta Baza y que hace su entrada en nuestra ciudad al día siguiente.  

                      Hacia las cuatro de la tarde del día 6 de septiembre van ascendiendo hasta las arrodeas, lugar desde donde parte el Cascamorras en la carretera Vieja de Granada, grupos de personas vestidas con la ropa y el calzado más viejo y con un común denominador: participar en la fiesta. Jóvenes y mayores, padres y abuelos acompañando a los pequeños, se sitúan a los largo del recorrido por donde va a pasar el personaje. Los más madrugadores pueden encontrar sitio junto a las fuentes en donde bañarán al Cascamorras, Caños Dorados y caño de la calle del Agua, en donde se concentran multitud de personas.

                      Los que han llegado hasta San Pedro Mártir esperan junto al Cascamorras, que ya está preparado, la hora fijada de las 6 de la tarde en la que estallan los cohetes que anuncian el comienzo de la fiesta con el inicio de la carrera que lleva al gentío hasta la puerta del Convento de la Merced varias horas después. En ese momento los que son sus enemigos se transforman en sus más fervientes amigos, lo abrazan y lo agasajan. Pasa el Cascamorras al interior del Convento en donde se quita toda la pintura y una vez aseado y con el traje limpio pasa al templo en donde se postra ante la Virgen de la Piedad para ofrecerle su respeto y su oración.

                    A la mañana siguiente, 7 de septiembre, sale Cascamorras, una vez descansado, a recorrer la ciudad acompañado del tamborilero y el abanderado. Va calle por calle y casa por casa solicitando un donativo para su Hermandad y jugando la bandera cuando se lo solicitan para lo cual, chicos y mayores, puestos en cuclillas formando corro alrededor del Cascamorras le vitorean mientras este hondea la bandera alrededor de sus cabezas al compás del redoble del tambor, finalizando con un ¡Viva la Virgen de la Piedad!.

                      La bandera es de vistosos colores, amarillo, rojo y verde, y en el centro lleva la Imagen de la Virgen de la Piedad. Atadas al palo lleva numerosas cintas de colores ofrecidas como exvotos.

                    El día 8, día grande en Baza, por la mañana asiste a la solemne Misa de Pontifical en el templo de Ntra. Sra. de la Piedad y por la tarde co-preside el desfile procesional de la Patrona de Baza.

                    Al amanecer del día 9 parte para Guadix, en donde lo reciben con muestras de poco agrado, por haber vuelto el representante de Juan Pedernal sin la apreciada Imagen.

                    El 23 de enero de 2000 es declarada, por la Junta de Andalucía, Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía y el 6 de junio de 2006 es declarada, por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, Fiesta de Interés Turístico Nacional. 

                     Muchos han sido los accitanos que han encarnado el personaje de Juan Pedernal a lo largo de más de cinco siglos. Como homenaje a todos ellos recordemos algunos nombres de los últimos tiempos:

Antonio Gabarrón “Barriga”, Torcuato Navarrete “Furrinche” o “El Jinete” antes de la Guerra Civil.

A partir de 1940 vienen Jesús Javalera “Chirivías”, Antonio Gabarrón “Barriga”, Mateo Bono González “El Veinte”, “Tintín”, Felipe Fernández Espigares “Felipe el de la Marta”, José Villalba Cuerva “Titorrro”, Torcuato Hidalgo Fernández “Pegote”, Torcuato Marruecos Fernández “Tomaico”, Juan Marruecos Fernández “Tomaico”, “El Revolver”, José Villalba Pérez “Cheli” (años 1980 a 1991), Jesús Samaniego “Sama” (años 1992 a 1998), Heriberto Amescua López (año 1999), Jesús Soria Martínez “Chules” (año 2000), José Manuel García Plaza (año 2001), Antonio José Vera López (año 2002), Juan Francisco Madrid Fajardo (año 2003), Jesús Samaniego “Sama” (año 2004), Antonio José Vera “López” (años 2005 y 2006), Jesús Samaniego “Sama” (año 2007), Alejandro Baena Regalado (año 2008) y Rafael Vallecillos Reyes (año 2009).

            No tenemos más remedio que finalizar este capítulo reproduciendo las palabras de Don Luís Magaña, escritas en 1927 y que no han perdido vigencia, porque nos hacen comprender el verdadero significado de esta fiesta: 

“El espectáculo, visto así, sin más antecedentes, es algo bárbaro y primitivo, que hasta da la sensación de incultura de un pueblo. Muchos espíritus refinados y progresistas han abogado por su abolición; pero los que son amantes de las tradiciones, los que conocen el fondo y la significación que ésta encierra, saben ver en este acto el sentimiento religioso de dos pueblos que se disputan la posesión de una imagen venerada y la prerrogativa de tributarle los honores que merece. El día que desparezca Cascamorras, habrá desaparecido, bastetanos, el exponente de vuestro tradicional amor a la Virgen de la Piedad”

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