HERMANDAD

La existencia de una cofradía o hermandad bajo la advocación de la Virgen de la Piedad, que colabora con los frailes de la Merced en el fomento y mantenimiento del culto a su titular, es bastante antigua. La primera referencia que de ella se tiene data de pocos años después de fundarse el Convento Mercedario en 1523.

 De esta antigua institución surge posteriormente la llamada “Hermandad de los Pastores”, que tiene por titular a La Piedad y está formada por cuidadores o propietarios de ganados que en esta época son gran número en Baza y su importancia social y económica es grande.
 Perdura en el tiempo la Hermandad de los Pastores, a la vez que va adquiriendo importancia, pues a mediados del siglo XVIII el Papa Benedicto XIV  concede a sus hermanos perpetuamente tres indulgencias plenarias: una el día de su entrada y asiento en la Hermandad; otra el día de la fiesta principal el 15 de septiembre; y la tercera a la hora de su muerte.

 Por estas fechas el gremio de los labradores también celebra sus cultos y rogativas a la Virgen de la Piedad, en la última semana de Abril, trasladándola  a la Iglesia Mayor.

 Con la clausura del Convento de la Merced, en 1835, decae la antigua Hermandad de los Pastores. Sin embargo los labradores continúan organizando sus rogativas; así hay un acuerdo capitular de 5 de febrero de 1850 en el que 
“Se autoriza por ambos Cabildos para hacer postulación a los labradores de esta Ciudad, dentro de su término municipal, con el nombre de Ntra. Sra. de la Piedad con el solo objeto de mantenerse el culto”.  

 D. Francisco Moreno Cortés en sus “Anales Eclesiásticos de Baza” escritos en 1889, con motivo del IV centenario de la toma de la ciudad, al hacer referencia a las cofradías que tributan cultos a la Virgen de la Piedad menciona a la de Guadix que viene el día 6 de septiembre
 “para celebrar el día 8 la fiesta principal de la Virgen, que le corresponde por privilegio”.

 Así mismo continúa:
  “El día de la Octava, que así se llama en Baza el día 15 de dicho mes, celebra otra función no menos lucida la Cofradía de los Pastores, que la forman todos los de este gremio residentes en la comarca de Baza y en la de los pueblos del partido”.

 Y finalmente dice:
 “Una tercera Cofradía, más importante que las anteriores, no solo por estar formada por la flor y nata de los labradores de la ciudad, sino principalmente por el excelente espíritu que la informa, y por la puntual observancia de sus estatutos, formados como por milagro en estos tiempos de descomposición social, promueve y costea todos los actos referidos, además de hacer frente a todas las obras de conservación, reparación y ornamentación del Templo de la Merced, augusta morada de la Señora”

 La llegada de los franciscanos al convento, en 1898, hace que el culto a la Virgen se revitalice con la colaboración de antiguos cofrades y devotos de la Piedad que reorganiza de nuevo la Hermandad de Labradores.

 En el informe que en 1930 realiza la Comisión Gestora de la Coronación Canónica, después de describir los cultos a la Virgen añade:
 “A la solemnidad de estos cultos, como también a la conservación y reparación del templo coopera la piadosa Hermandad de Labradores, constituida canónicamente en esta Iglesia con el mismo título de la Virgen de la Piedad”.

En 1931 el Obispo de la Diócesis comisiona al Párroco de San Juan, al P. Guardián de los Franciscanos y al Presidente de la Hermandad para que redacten unos estatutos por los que se rija la vida de esta asociación. Presentados ante el Obispado, que introduce algunas modificaciones, son aprobados los
 “Estatutos de la Venerable Hermandad de Ntra. Sra. de la Piedad de la Ciudad de Baza” 
el día 7 de mayo de 1931 por el Sr. Obispo de la Diócesis D. Manuel Medina Olmos.

 Tras la guerra civil y una vez que, en 1940, se restaura la Imagen y el Culto a la Virgen se reorganiza de nuevo la hermandad con el nombre de “Hermandad de Labradores de Ntra. Sra. de la Piedad”. Es su Hermano Mayor D. Rafael Ortiz Ronquillo. A finales de la década de los cuarenta es nombrado Hermano Mayor D. Cecilio Checa Valero, que ocupa el cargo hasta su fallecimiento en 1972.

 En esta época, se organiza la  Asociación Sabatina de Ntra. Sra. de la Piedad formada por señoras devotas de la Virgen. En 1954, con motivo del Año Mariano, se confecciona el nuevo estandarte de la Hermandad.

 Según el testimonio de D. Vicente Valdivieso Sánchez, que es Hermano por esta época y después Vicepresidente, durante bastantes años en la segunda quincena de agosto se postula por los cortijos del término municipal, llegándose a recoger más de 100 fanegas de trigo. De estas, 12 se entregan a la Comunidad de los Franciscanos y el resto se destinan a costear los cultos de la Virgen y los sufragios dedicados a los hermanos difuntos a cuyos sepelios asiste la Hermandad con cirios y estandarte.

En  1972 se hace cargo de la Mayordomía D. José Sánchez Valdivieso y al finalizar su mandato es nombrado para ocupar el cargo D. Ramón Checa de Arcos que es Hermano Mayor hasta el año 2000. En 1996 promueve la redacción de unos nuevos estatutos para la Hermandad que, adaptándose a la normativa canónica existente, recojan el espíritu de los de 1931.

El día 6 de abril del año 2000 se aprueban, por el Obispado, los estatutos de la Hermandad que pasa a denominarse “HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LA PIEDAD. PATRONA DE BAZA”.

Tras la aprobación de los estatutos es elegido Hermano Mayor D. Antonio Bernabeu Samaniego. En el año 2005 se celebran nuevas elecciones resultando elegido para el cargo D. José Noguera Vallejo. Tras las últimas elecciones celebradas en el año 2013, por primera vez, se situa al frente de la Hermandad una mujer: Dª Rocío Ruiz gallego.

 

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