LABRADORES

       Dado el carácter eminentemente agrícola que siempre ha tenido nuestra localidad, desde muy antiguo el gremio de los labradores han celebrado cultos y rogativas a la Virgen de la Piedad.

       A pesar de la clausura del Convento de la Merced en 1835, los labradores continron organizando sus rogativas; así hay un acuerdo capitular de 5 de febrero de 1850 en el que “Se autoriza por ambos Cabildos para hacer postulación a los labradores de esta Ciudad, dentro de su término municipal, con el nombre de Ntra. Sra. de la Piedad con el solo objeto de mantenerse el culto”.  

        D. Francisco Moreno Cortés en sus “Anales Eclesiásticos de Baza” escritos en 1889, con motivo del IV centenario de la toma de la ciudad, al hacer referencia a las cofradías que tributan cultos a la Virgen de la Piedad dice:  “Una tercera Cofradía, más importante que las anteriores, no solo por estar formada por la flor y nata de los labradores de la ciudad, sino principalmente por el excelente espíritu que la informa, y por la puntual observancia de sus estatutos, formados como por milagro en estos tiempos de descomposición social, promueve y costea todos los actos referidos, además de hacer frente a todas las obras de conservación, reparación y ornamentación del Templo de la Merced, augusta morada de la Señora”

         La llegada de los franciscanos al convento, en 1898, hace que el culto a la Virgen se revitalice con la colaboración de antiguos cofrades y devotos de la Piedad que reorganiza de nuevo la Hermandad de Labradores.

         En el informe que en 1930 realiza la Comisión Gestora de la Coronación Canónica, después de describir los cultos a la Virgen añade:
 “A la solemnidad de estos cultos, como también a la conservación y reparación del templo coopera la piadosa Hermandad de Labradores, constituida canónicamente en esta Iglesia con el mismo título de la Virgen de la Piedad”.

          En 1931 el Obispo de la Diócesis comisiona al Párroco de San Juan, al P. Guardián de los Franciscanos y al Presidente de la Hermandad para que redacten unos estatutos por los que se rija la vida de esta asociación. Presentados ante el Obispado, que introduce algunas modificaciones, son aprobados los  “Estatutos de la Venerable Hermandad de Ntra. Sra. de la Piedad de la Ciudad de Baza” el día 7 de mayo de 1931 por el Sr. Obispo de la Diócesis D. Manuel Medina Olmos.

          Según el art. 4 del referido estatuto, en su apartado 
         a) “La Hermandad estará constituida por un número ilimitado de cofrades que habrán de ser precisamente labradores (entendiéndose por tales, los que cultivan son sus propias manos la tierra)”. 
         Aunque según el apartado 
         b) “Podrán ser Hermanos honorarios las demás personas que no fueren labradores en el sentido del párrafo anterior”.
 Si bien esos últimos no gozan de los mismos derechos que los primeros.

         Tras la guerra civil y una vez que, en 1940, se restaura la Imagen y el Culto a la Virgen se reorganiza de nuevo la hermandad con el nombre de “Hermandad de Labradores de Ntra. Sra. de la Piedad”

          Según los nuevos estatutos aprobados el día 6 de abril del año 2000  la hermandad pasa a denominarse “HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LA PIEDAD. PATRONA DE BAZA”.

          Como es lógico la hermandad está abierta a todos los devotos que lo deseen, sin embargo y como recuerdo a la especial devoción de los agricultores a la Virgen de la Piedad se ha mantenido como una sección de la misma la denominada “Hermandad de Labradores”. 
          Está formada por hermanos que aún tienen como ocupación total o parcial las tareas agrícolas e hijos y descendientes de personas que formaron parte de la antigua “Hermandad de Labradores”.
          Dentro de la Junta de Gobierno de la Hermandad existe una vocalía que se encarga de la coordinación de esta sección.



 

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